Respuesta rápida: El anillo mágico, o anillo ajustable, se aprieta después de la primera vuelta: por eso casi todo amigurumi empieza así y no con una rueda de cadenetas.
Cómo hacer el anillo mágico
Enrolla el hilo dos veces alrededor de dos dedos, con el cabo suelto debajo. Pasa el ganchillo por el anillo, trae el hilo de trabajo y, si el patrón lo pide, haz una cadeneta para fijarlo. Teje la primera vuelta de puntos bajos dentro del anillo, cubriendo también el cabo. Tira después de ese cabo hasta que el centro cierre del todo.
Contar la primera vuelta
El bucle que queda en el ganchillo no es un punto. Cuenta solo los puntos terminados dentro del anillo. La mayoría de cabezas y cuerpos de amigurumi empiezan con seis puntos bajos; una pieza plana puede pedir ocho. Marca el primer punto: en espiral no hay unión visible para recuperar el inicio de la vuelta.
Cerrar y asegurar el anillo
Tira del cabo solo cuando hayas terminado la primera vuelta, y tira del hilo que realmente se mueve. Deja unos quince centímetros para esconderlo después cambiando de dirección. Un anillo que se reabre suele deberse a un cabo demasiado corto o mal sujeto en el tejido.
Cuándo usar otro inicio
Si el hilo resbala y el anillo se afloja, empieza con dos cadenetas y trabaja en la primera, reforzando el centro con el cabo. En un mantel o un motivo calado, la rueda de cadenetas es correcta: el hueco forma parte del dibujo. En un juguete que se maneja mucho, un nudo discreto antes de esconder el hilo evita que el centro se abra.
Problemas frecuentes
Si el centro no cierra, es fácil que los puntos se hayan tejido encima del anillo y no alrededor. Si el hilo se rompe, tira con menos fuerza o cambia de inicio. Una primera vuelta floja deja ver el relleno: usa un ganchillo más fino en lugar de meter más relleno.
Guías de crochet relacionadas
Sigue las instrucciones y la terminología del patrón que estés usando. Haz una muestra cuando la medida final importe.
